Mi vitrina en la web
Por Andrea Ojeda
Mis inicios, como emprendedora se remontan a unos 6 años atrás, comencé hilando collares de mostacilla, pasaba horas en eso, el resultado era lindo, pero el precio que podía pedir por el artículo no compensaba las horas de trabajo; pronto descubrí otras formas y modelos que podía hacer sin tanto trabajo y con un precio superior.
La gente que me compraba me incitaba a seguir trabajando, decían que tenía buen gusto y que los collares estaban a un buen precio. Seguí así hasta tener mucha clientela, pero cuando alguien me preguntaba si podía comprar para su negocio, yo no tenía facturas y hasta ahí llegaba la conversación.