El convidado de piedra
(Por Sebastián Bustos)
Como se ha de haber notado gracias a nuestras ediciones anteriores el tema del emprendimiento no es tan idílico como parece y no es una solución inmediata a los problemas, tanto de las personas como la economía general de un país. Emprender o crear un plan (único sinónimo útil en este caso), es un proceso que tiene muchas partes, por lo tanto la probabilidad que falle por algún percance en una de ellas es muy alto. Frente a esto parece lógica la necesidad de algún tipo de asesoramiento respecto de cómo actuar frente a dicho proceso.
